Buganvilia
Dijeron que en el jardín
había una buganvilia,
que acá la usan como medicina
para afecciones respiratorias.
Dijeron que es una enredadera,
de la que hay 18 especies,
que puede medir hasta 12 metros.
Al entrar
encuentro una veranera,
igual a la que vi por primera vez
en la casa de la infancia.
Recuerdo mi retina golpeada
por su color
y en mis manos sus estambres blancos.
Cierro los ojos
y escucho a abuela hablar
sobre lo hermosa que está la veranera
afuera de casa.
Yo le cuento que hay una igual
en mi nuevo departamento,
que cuando salgo y es otoño
sus flores están sobre el suelo
y no puedo acostumbrarme
a pisarlas.
Le cuento que acá,
la toman en infusiones,
que yo misma la bebo
e intento regresar,
curarme.
La buganvilia se llama así
desde los 1700,
en honor al apellido de un explorador francés.
En la RAE,
su significado está bajo buganvilla.
Bugambilia con b
también es una película mexicana del 45,
que nunca terminamos de mirar.
Abuela,
la veranera me siguió
para que la llame de otra forma.
Cuando salgo al jardín
le hablo como si fueras vos,
le cuento que soplaste sus 4 sílabas
en mis oídos
desde hace muchos años
y así empezó a ser.
Abuela,
no sabía que se podía llorar tanto
al mirar una flor,
sin estar en un cementerio.
Carolina Quintero Valverde was born in 1989 in San José, Costa Rica. She was part of the Netzahualcóyolt literary workshop. She is the author of the poetry collections Pequeña muerte en el Ártico (Perro Azul, 2010 [Proyecto Poeta Joven]), Datos Adjuntos (Espiral, 2016) and Cámara de Gesell (Perro Azul, 2024). Her poems have been published in various Latin American magazines, and some have been translated into Italian and French. She has participated in poetry festivals in Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Mexico and in her home country. She studied medicine at Universidad de Costa Rica and holds a master’s degree in Public Health and Epidemiology from Mexico’s National Institute of Public Health.